La sonrisa, silenciosa marca insinuante, de igual manera que la mirada, puede decirnos muchas cosas. La sonrisa además, sería como aquella entidad capaz de expresar tantas cosas como nada a la vez, puede ser descripta de tantas maneras, como efectos de lecturas producidos por la poesía surrealista.
La sonrisa es un mar de gentileza, compuesta de moderados movimientos y producto de afecciones, un si para vos y un no al pasado. El clima acompaña y su lucidez también. “Existe la autenticidad”, exclamó al sentir tanta belleza rodearlo. “No cariño, todo esto están solo una gota de luz, cuando corras los ojo de aquí todo volverá a la norma”, desdicha sentenció sin rastros de esperanza.
La sonrisa, para ellos, sería pues, un salto al innombrable desierto de lo real impulsado por la libertad que le garantiza la nada. En todos los cuerpos reside algo que pulsa, algún quid que pide a gritos vivir, tan solo una sonrisa y sus alaridos pueden expresarlo.
Un movimiento puede hacerte respirar mejor y así soltar muchas sonrisas, una caída, aún una fulera, también. La sonrisa es un instante de swing, un rosario de sudor, ahí reside nuestra esencia, la de ser tan solo un aprendiz de ella.
La sonrisa tiene esa capacidad de sacarte de los entres, una especie de válvula de escape, una bisagra, siempre hay tiempos para una sonrisa, ella también te salva y te empuja hacia al futuro, es, tan solo, el comienzo de un tal vez o el fin de un ocaso.
Siguen las sonrisas viajando por el mundo, lo hacen andar, las cosas marchan simplemente por la diversión, nada se podría hacer, ninguna producción podría andar sin la adrenalina de estar en movimiento y aquella aventura tan solo se expresa en y por la sonrisa, ella es perspicaz, audaz y salvajemente incontrolable.
La sonrisa siempre es una invitación, es una entrada al mundo de las sensaciones, cualquier percepción es tan inservible como sonreír obligado, de igual manera que no hacerlo por sentir la vergüenza del ojo extranjero.
La sonrisa, finalmente, es mujer y muy elegante, ella cae tan bien como un aluvión de erotismo y se hace ver desde una morada ingobernable que nos devuelve, irremediablemente, la mirada.
¿Qué es una sonrisa?
8 de Agosto de 2009Preguntas: algunas aproximaciones caprichosas.
4 de Agosto de 2009
mito
Si en los escombros de la revolución creciera el árbol verde del placer y las catedrales se cansaran de ser ruinas del fracaso de dios. Sabina y Paez.
Si volvieran los dragones.
Nada que explicar, para ser sincero me considero un auténtico inocente. Saben que, deberíamos, moderadamente hacer callar a los jueces, ellos constituyen imperativos recalcitrante. ¡Ya no los escucho más!
Además al mundo no le debe importar mis palabras pero quizás a una que otra persona, mientras viajan por el cosmos sujetado por el principio de la expresión y la interacción, si, es por ello que sigo caminando: ¿O no sigo? Dudo: ¿No estaré deviniendo emo? Sigo me digo a mi mismo pero inmediatamente me pregunto: ¿Con quien?
Siguen y no dejan de seguir llegando olas a la orilla del mar, rozan mi pie, me conmueven y logran su cometido, me afectan, finalmente me asombran. Su ejercicio me cambia, muto en y por ellas, es por ello que me consulto cosas. ¿A quien nos dirigimos cuando solitariamente nos preguntamos cosas? Si afirmo que fue sencillo y contundente, que simplemente pasó, que tan solo hubo dientes fortalecidos, fiebre y mi inconmensurable emoción, ¿A quien se lo digo, sino es a mi mismo?, ¿Que supone esto? ¿Hay más de una persona conmigo y en realidad no somos idénticos a nosotros mismos? o, en realidad, ¿No estaré desarrollando una faceta esquizofrénica?
Con intriga respondo: tan solo le hablo a un espejo, a un continente que me devuelve su mirada, su opinión. Bueno, sigo con el para todos lados, te hablo a vos, a ustedes, también insisto con l@s integrantes de la red, aquell@s que necesitan o no desvariar el sentido de las cosas surfeando de la misma manera que los navegadores del siglo XV lo hicieron a su manera, la única diferencia, y no por eso poca, es que los internautas no asesinan a nadie, ellos, en cambio navegan con el último fin de disparatar el sentido de las cosas, configurar su “mundo” de diferentes maneras. ¿Habrá algún sentido en las cosas? Quizás no, bueno igual debería seguir en mi exposición, presiento estar fastidiando demasiado el ojo anárquico del lector.
Se los juro, lo hice con euforia, ella con calor. Fue preciso cantar y bucear en la sabia que derramaba con su particular solidaridad en los recovecos de mi mejilla. Sus despóticos labios me dirigían coordinando mis movimientos y fue a partir de un indicio que logré detectar, dentro de aquel atractivo caos, una ventana, un lugar para fugarme, así pude escapar de los cortes, en efecto gobernar mi sudor y alcanzar un estado de ebullición.
Aquellos momentos fueron una odisea transitable, un incendio de agua. Aunque se que construimos un castillo de naipes que tan solo el soplido de una mariposa lo derrumbaría, me gustó. En medio de aquel fervoroso hogar habló de nuevo la pregunta y sus millones de respuestas, aquí acaba de terminar una.
Beto
Cuando la Mesa de Enlace marca el ritmo
5 de Agosto de 2009
Después de una reunión con dirigentes ruralistas, los jefes de bloque de PRO, el peronismo disidente, la UCR, la Coalición Cívica y el socialismo en Diputados resolvieron avanzar con un proyecto de ley para anular las retenciones al trigo y al maíz y bajar las de la soja. Hoy se trata la Emergencia Agropecuaria.
Por Sebastián Premici
La Mesa de Enlace sigue con su tarea de marcarle la cancha a la oposición para afianzar su proyecto político. En una reunión realizada ayer en el Congreso a puertas cerradas, los dirigentes de las entidades agropecuarias –Mario Llambías, Ulises Forte y Luciano Miguens, más otros de segundas líneas– acordaron con los jefes de bloque del PRO, el peronismo disidente, la UCR, Coalición Cívica y el socialismo rechazar “en su totalidad” la prórroga a las facultades delegadas, donde está incluido el código aduanero y las retenciones. Además, empezaron a cerrar un proyecto de ley que elimina los derechos de exportación para el trigo y el maíz y en el caso de la soja todavía tienen que definir si buscarán rebajarlo a 25 o 30 por ciento, desde el 35 actual. El proyecto es prácticamente un calco de los reclamos de las cuatro cámaras patronales del campo. La oposición intentará imponer esta iniciativa cuando el oficialismo trate en el recinto su proyecto para prorrogar las facultades delegadas, que podría ser la semana que viene.
El bloque K tiene dificultades para conseguir el quórum en esta iniciativa. Incluso, hay resistencia de varios legisladores K a los que se les vence el mandato en diciembre. De ahí que el encuentro de ayer a la noche entre Aníbal Fernández, jefe de Gabinete, y los diputados del bloque oficial haya sido pensado como una “política de seducción” (ver en esta página). Por otro lado, hoy se buscará en Diputados la medida sanción a un nuevo proyecto de Emergencia Agropecuaria.
Los dirigentes de la Mesa de Enlace, con Hugo Biolcati a la cabeza, dejaron en claro el fin de semana que su intencionalidad es avanzar todo lo que puedan sobre el Poder Legislativo. Su estrategia de presión está consiguiendo algunos resultado. Hasta la semana pasada, el radicalismo estaba dispuesto a negociar con el FpV un proyecto sobre la prórroga de las facultades delegadas, donde se incluyera un tope para fijar alícuotas del 33 por ciento. Pero ahora el radicalismo se sumó al rechazo total que pide la Mesa de Enlace y el macrismo.
De la reunión privada entre la oposición y la Mesa de Enlace participaron ayer Francisco De Narváez (Unión Peronista), Federico Pinedo (PRO), Cristian Gribaudo (PRO), Jorge Sarghini (Unión Peronista), Oscar Aguad (UCR), Adrián Pérez (Coalición Cívica) y Lisandro Viale (PS). Por el lado de las entidades agropecuarias estuvieron sentados en la mesa Mario Llambías (CRA), Ulises Forte (FAA y diputado electo) y Luciano Miguens (por el PRO y la Sociedad Rural), entre otros. También estuvo dando vueltas por el Congreso Carlos Garetto, de Coninagro.
“Acordamos que no vamos a prorrogar las facultades delegadas, en esto hay un rechazo unánime. Y en el tema retenciones, lo único que falta definir es si le ponemos a la soja una alícuota del 25 o 30 por ciento. Seguramente mañana (por hoy) armemos una reunión con todos los presidentes de bloque para ir cerrando este tema”, confirmó a Página/12 el radical Oscar Aguad.
Así como el oficialismo quiere apurar el dictamen de mayoría para tratar la delegación de facultades la próxima semana sin tener cerrado ningún acuerdo con sus aliados (aunque lo estén buscando), la oposición quiere apurar su estrategia, en consonancia política con la Mesa de Enlace. “El Banco Ciudad hizo un informe donde dice que si se bajan las retenciones de la soja a un 25 por ciento, el impacto fiscal para el Estado sería de 1000 millones de dólares. Nosotros decimos que eso se recupera con la mayor producción que habrá por la baja en las alícuotas”, sentenció a este diario el macrista Cristian Gribaudo, sin precisar cuánto debería crecer la producción en ese caso.
El peronista disidente Jorge Sarghini confirmó a este diario que su bloque no tiene intenciones de prorrogar las facultades delegadas, aunque aclaró que se debería buscar un consenso con el bloque K. “Tendríamos que sentarnos todos los jefes de bloque a hablar del tema, aunque reconozco que al oficialismo no le queda mucho margen para negociar”, indicó el legislador.
Frente a este contexto de beligerancia parlamentaria, la Cámara de Diputados volverá a sesionar hoy luego de las elecciones legislativas. El tema central será un proyecto que crea un nuevo sistema de Emergencia Agropecuaria, donde todavía no está el monto definido. El Frente para la Victoria ofrecerá incluir dentro de la iniciativa 500 millones de pesos para lo que queda del año, con la posibilidad de agregar otros 500 millones en caso de ser necesarios. De confirmarse esta cifra –que será negociada en la sesión–, el bloque del SI que lidera Eduardo Macaluse acompañaría la iniciativa. El resto de la oposición reclama 1000 millones de pesos para este año.
“Tratame bien”
5 de Agosto de 2009
mito
Por Sergio Zabalza
En la serie de televisión Tratame bien –cuya trama conjuga nada menos que tres ámbitos de atención psicológica–, Julio Chávez encarna a un hombre de unos cincuenta años de edad que, en plena crisis económica y personal, se entera de que su hijo es el fruto de una relación que su mujer había mantenido durante una breve separación. Un breve repaso de la historia de las clases medias urbanas bastaría para comprobar la estrepitosa caída del hombre proveedor, en el imaginario que sostiene el ideal del jefe de familia (un derrotero bastante parecido al que va desde Papá lo sabe todo, aquella serie de los años sesenta, hasta las desventuras de Homero Simpson). Sin embargo, conjeturamos un elemento más radical y sustantivo para explicar la identificación con este personaje, que se da no sólo en los hombres, sino también en los jóvenes y las mujeres: se trata de la pregunta acerca de la función paterna y el lugar de autoridad que éste supone. Los largos minutos que la tira acumula en los diferentes consultorios psicológicos testimonian este punto.
Al respecto, no faltó quien sostuviera que toda la obra freudiana bien puede resumirse en torno de la pregunta acerca de qué es un padre: ¿qué mejor escenario para indagar en el tema que un hombre excluido del requisito biológico con que el sentido común suele fundar el lazo entre padre e hijo?
Jacques Lacan (El Seminario: Libro 22, RSI) afirma que un padre no merece el respeto sino el amor, porque padre es quien logra hacer de una mujer la causa de su deseo. En otros términos, lejos de apoyarse en el sometimiento a la autoridad que hoy algunos pretenden entronizar, la función paterna consiste en propiciar que una mujer reciba al ser que alberga en su vientre como una metáfora del amor que siente por su pareja, más allá de quien sea su genitor.
La escena en que José –Julio Chávez– reprende al joven, recién anoticiado de su biológica filiación, por tratar de puta a su madre constituye un muy buen ejemplo de un orden… amoroso.
Esa operación que el hombre ejerce sobre el deseo de una mujer posibilita que un niño o un adolescente pueda decir, a quien quiera escucharlo: “Tratame bien”.
Esther diaz, una señora de nadie!
4 de Agosto de 2009Vicky, Cristina, Barcelona: Una visión desde la diferencia.
4 de Agosto de 2009
Mito
Vicky (Rebecca Hall) y Cristina (Scarlett Johansson) deciden emprender un viaje a Barcelona, entre otras cosas para distenderse un poco. Vicky particularmente quiere terminar una maestría relacionada con la identidad Catalana, producto de su fascinación muy temprana por la obras de Gauri y Miró. Cristina, por su parte, estuvo los últimos meses realizando un corto de 12 minutos, que luego de haberlo terminado, rehusó de aceptar como propio para siempre, es por ello que, a decir verdad nos dio la sensación que el viaje para Cristina era una muy buena excusa para estar a la vigilia de diferentes agenciamientos que le convengan. No obstante, las muchachas norteamericanas compartían muchas cosas: opiniones, uno que otro gusto, pero en el amor sería difícil encontrar algún punto de vista similar.
Vicky una muchacha realista, ella si que sabe planificar su vida. Si tiene algo sobre la tierra son sus cuidados piecitos. Por otra parte, la protagonista citada anteriormente, estaba llegando a Barcelona y le faltaban tan solo dos semanas para que se casara con un importante y decente empresario oriundo de New York. Vamos a dirigirnos hacia Epicuro, el sabe generar bellas formulitas, podemos decir que a Vicky no le costaba cumplir ya que padecía lo que debía ser, eso siempre la colocaba un paso adelante en el tiempo cronológico, Epicuro en ese sentido reflexionaba: “Fuerte es aquel que hace lo que puede y débil en cambio el que padece lo que debe ser”. Cristina, por su parte, concebía al amor como algo elemental en la vida y, a su vez, el amor estaría integrado por un elemento trágico: el sufrimiento que es inevitable en una pasión interna. Luego de ser recibidas por la tía lejana de Vicky en una casa encantadora en el sur de Barcelona, las chicas decidieron salir a recorrer la tan deseada ciudad española, llegada la noche entraron en un restaurante:_Cristina: Es agradable no tener que preocuparse por si algún restaurante está abierto, ¿no?
_Vicky: Si, pero probablemente deberíamos pre-ocuparnos por nuestros sueños.Una vez dado cuenta del pequeño pero riquísimo diálogo, sentimos que para Vicky a diferencia de Cristina, todo momento es transitorio, corre, como corren los caballos desbocados en las carreras y con los ojos casi vendados, el centro de gravedad es el del “mas allá”. Rasgo característico que nos pasa muy de cerca a nosotros los jóvenes, queriendo terminar todo y sin haber empezado, (¿ansias de reconocimiento?’). Ya que está todo planificado, nada más deberíamos transitarlo. Ahora bien, volviendo al tema de la carrera, sería como correr literalmente una carrera, carrera que implica siempre lograr alcanzar una meta o una llegada, llegada ideal, como si alguien nos colocara una zanahoria arriba de nuestras cabezas tentándonos para alcanzarla, ahí se debe correr y esperar, con suerte, alcanzar ese alimento. Pero nunca se alcanza, porque en el mismo momento que se tiene la supuesta certeza de haberlo alcanzado, “¡AL FIN!”: decimos, pero no, otra vez la falta. Siempre falta o: ¿Vivimos pendiente de la mirada del otro?, otra vez largó el turismo carrera. ¡Vicky obsesiva!
Sigamos con la película que dicho sea de paso es un lujo la composición de las tomas. Acordémonos, estamos en un bar o en un restaurante, o porque no en la facultad, en el bar, en donde las dos muchachas estaban dialogando. En un momento dado, Cristina ve a una persona muy guapa, un artista. Juan Antonio su nombre, el, sintiendo la mirada incisiva de la rubia inconmensurablemente bella, se levanta de la mesa que compartía con sus amigos y se dirige sin inhibición a la mesa de las chicas en cuestión:
_Juan Antonio: ¿norteamericanas?
_Vicky: Si.
_Juan Antonio: Me gustaría invitarlas a Oviedo (ciudad en donde Juan es oriundo).
_Vicky: ¿Ir a donde?
_Juan Antonio: A Oviedo en avión, me lo presto un amigo, piensen que soy muy buen planeador.
_Cristina: ¿Queda muy lejos de Barcelona?
_Juan Antonio: Tan solo dos hs de vuelo.
_Cristina: ¿Que hay allí?
_Juan Antonio: Voy a ver una escultura que es una inspiración para mí. Además podríamos recorrer los lugares mas cálidos y hacer el amor.
_Vicky: Creo que nuestra negativa a aceptar tu oferta sea ser demasiado analítica. Si querés unirte de alguna forma reconocida de interacción social como tomar una cerveza, esta bien, sino creo que debería llevar tu oferta hacia otra mesa. Estoy comprometida, no soy libre.
_Cristina: Me encantaría ir a Oviedo, será muy divertido. Igualmente la idea de hacerlo, no te lo prometo, cambio de ánimo muy rápidamente.
_Juan Antonio: El amor no es un contrato. Yo, tan solo, le propongo una situación.En los dos discursos podemos ver diferentes posiciones al respecto luego de la intervención del artista Juan Antonio. Con Vicky comienza el juicio, las opiniones de Cristina empiezan a medirse en referencia a valores morales. Las actitudes de Cristina quedan encerradas entre la espada y la pared. Así pues, los límites en Vicky son diferentes a los de Cristina, Cristina le dice si a su singularidad, corre el límite y lo afirma. Deja el ascetismo de su amiga y tira los dados, es mejor que coagular el azar.
Inmediatamente de que el sugestivo artista arribara, de nuevo, a la mesa con sus amigos, las dos muchachas siguieron discutiendo si viajar o no, finalmente, por la obstinada afirmación de Cristina, se dejó la programación rutinaria de los días y dieron riendas sueltas a la experimentación, así se logró viajar.
Los tres llegaron a la ciudad y luego de bajar el equipaje al hotel caminaron por la ciudad en búsqueda de nuevas prácticas. Caminaron, sacaron fotos y, entre chocolates, distintas clases de frutas y mucho, pero mucho consumo de vino Francés, Cristina calló a la cama, como cae de un décimo piso un auto al medio de la calle, víctima de una úlcera, dijo el médico. Es por ello, que Vicky y Juan dos lógicas antagónicas de vivir, inesperadamente, por la contingencia de la vida se encontraron en un lugar demasiado bello. Para romper el hielo, Juan invita a Vicky a la casa del padre. El padre de Juan, se llama Rubén un viejo Poeta maldito de 71 años de edad, vive solo y detesta el mundo al igual que a todos los idiomas excluyendo, por supuesto, el español. Odia al mundo porque, luego de tantos años, no aprendió amar. Mientras pasaban las horas, el tiempo devino incesante, Vicky se quedaba extrañada por las historias que, entre padre e hijo, contaron, además de exponerles los lugares mas amados por Juan, como el recoveco de patio, allí con tan solo 7 años, el artista escribía sus primeros versos. En consecuencia, a Vicky se le van a ir configurando progresivamente sus percepciones en torno a Juan Antonio. Distintas sensaciones recorren todo su cuerpo, se impacienta. “¿Te pasa algo?”, consulta, atónito Juan. Estas afecciones determinan la causa de la conciencia de su deseo, pero no obstante la conciencia empieza a reír y le muestra, solamente los efectos, es por ellos que Vicky entra en caos se confunde. La intervención de Juan en la planificada vida de Vicky, le hizo saber de cómo nuestros pensamientos tienden tan solo de un hilo. Es por ello, que la citada protagonista, empieza a tener sensaciones encontradas que la van a llevar a dar un poco más de lo que ella había creído poder dar, vivirá, aunque sea por unos días, mas allá del bien y del mal. Se acercará cada vez más a la vida del artista, tratará de indagar lo que le conviene a su cuerpo, lo bueno o lo malo, lo que le conviene a su propia esencia. No obstante, el problema de Vicky reside en que la muchacha había planificado su vida a partir de un pro-yecto, había adelantado una instancia, como dijimos, con un buen muchacho, oriundo de la ciudad de New York. Pero sucede que el encuentro azaroso, en este caso con Juan Antonio, le provocó un quiebre. Y como las afecciones no pueden separarse del movimiento que conducen a una perfección o tristeza, algo tembló en ella. Habló otra vez Dios.
Woody, se esforzará por dar cuenta de aquellos momentos en donde nada va a volver a su maldito lugar. Una mirada sutil, un preciso momento en donde las cosas mutan. En ese acontecimiento en que se produce la escena que comparten Juan y Vicky, luego de escuchar música catalana. Aquel acontecimiento, como intervalo, en el medio de el, han surgido algo que rompe con la historia de los dos, va a representar un quiebre, en lo que sucedía sin sorpresas en su acostumbrada vida.
La intervención de Juan en la vida de Vicky es pensada como acontecimiento desde el momento en que se pone en acto algo que no sabemos que va a pasar. Vicky se desterritorializa, sale de su territorio, al cual había adherido por mucho tiempo. Algo golpeó duramente su estantería que la hizo salirse del camino, obligándola a tener una relación directa con ella misma, es decir, para nosotros, experimentar otras prácticas para que el deseo ciego y errante circule.Pequeño, pero interesante paréntesis. Un ejemplo de lo errante del deseo sería pues este ilustrativo ejemplo: los soldados nazis, mientra escuchaban a Hitler, tenían erecciones y, como si esto fuera poco, las muchachas Italianas le suplicaban a Mussolini que las embarace, luego de finalizar sus discursos.
Sigamos, el acontecimiento continuó, produjo un cambio, una válvula de escape como Spinetta describe a sus temas, que marcó una ruptura. “Realmente aquí, en Barcelona, estás muy concentrada”, exclamó el futuro marido de Vicky, luego de terminar de hacer el amor con ella, dos días después de haber vuelto a Barcelona desde Oviedo, con Cristina y Juan. La vitalidad alcanzada, según comenta el futuro marido de Vicky, sería pues, consecuencia de las afecciones producidas en los encuentro con Juan, manifestadas en Vicky como potencia de acción.
Luego de la vuelta hacia Barcelona, Cristina ansiando concretar su mas deseado propósito que no era nada menos que lograr ingresar a la vida del artista que en apariencia hasta ese momento pareciera ser que le convenía, es decir, Cristina quería probar aquel agenciamiento que muy segura de ella misma acechó durante mucho tiempo, se acercó hacia José Antonio, el artista abierto a los vientos huracanados de la vida afirmó su innata decisión y, en efecto la invitó a vivir con el. Así pues vivieron plenamente durante 3 meses, hasta que una mañana, mientras los dos intentaban levantarse, el teléfono suena, Juan atiende y su rostro se comprime, Cristina lo miró fijo, ella sabe, a partir del temblor del cuerpo de su amado, que todo cambiará de ahora en más para ellos dos, ya que Juan deberá ir a buscar a su ex esposa María Elena al hospital en donde se encuentra internada hace dos días víctima de una sobredosis de heroína.
Inmediatamente de la llegada de María Elena a la casa que compartían los dos, los invita al monte verde, como forma de agradecimiento. No obstante, con el propósito de romper el hielo, por su parte, María Elena le pregunta a Cristina:M. E: ¿Sabias que toco el piano?
Cris: No, no sabia, por eso Juan tiene un piano en tu casa.
M. E: Podría haber sido concertista de piano.
Juan: Si, podría haber sido. Nadie toca Scarlatti como María Elena.
M. E: ¿Tocas música?
Cris: No, he aceptado el hecho de que no tengo talento. Puedo apreciar el arte y me encanta la música, pero es triste en realidad porque siento que tengo mucho por expresar y no tengo talento.
M. E: Pero si tienes talento.
Cris: No, que yo sepa.
M. E: Si que lo tienes, siempre andas sacando fotos y las escondes.
Cris: No, eso es porque para mi las fotos no son nada, no soy profesional soy una aficionada. Además: ¿Como sabes lo de las fotografías?
M. E: Las encontré en tu equipaje.
Cris: ¿Me revisaste el equipaje?
M. E: Por supuesto que si, quería saber con quien estaba mi ex esposo, a parte en un momento pensé en matarte.Así Cristina sin proponérselo empezó a sentir una seguridad que nunca le fue patrimonio de su cuerpo. María Elena, la empezó a escoltar en la calle mientras Cristina sacaba fotos, además de mostrarles sus habilidades sobre el arte fotográfico, la estética y las sutilezas de aquel bello arte, también, María Elena, le preparó con la ayuda de Juan Antonio un cuarto oscuro en donde pueda, luego de divertirse en la calle, revelar las fotos sacadas.
Según lo dicho por María Elena, Cristina era ese ingrediente que faltaba a la relación. “Eres aquel tinte que se agrega a una paleta y embellece los colores”, expresó María Elena. Así, Cristina devino condición para la posibilidad de aquella pareja de artista. Gracias a Cristina, los sentimientos regresaron más renovados mas profundo entre Juan y su ex. Además, como si fuera poco, María Elena expresó felizmente que se llena de calores felices que recorren todo su cuerpo mientras escucha a Juan y a Cristina haciendo el amor. Así, se hizo irremediable un encuentro espontáneo entre los tres, luego de unos días charlando entre otras cosas del casamiento de Vicky, Cristina le contó lo sucedido no solo a Vicky sino que también a su nuevito marido:Cris: La ex esposa de Juan Antonio regresó a la casa que compartimos con Juan.
Vicky: Y: ¿Cómo te sentís?
Cris: Antes quizás me molestaba, pero luego empecé a pensar en los estereotipos del amor, lo que está bien y mal, lo que está bien para la policía de lo adecuado y me di cuenta lo mal que están todas las parejas.
Esposo de Vicky: ¿Lo que decís es que compartís un hombre?
Cristina: Se que suena extraño, pero en realidad todos aportamos a la relación y nos nutrimos de ella.
Esposo de Vicky: ¡Pero así no habría sociedad!
Vicky: Lo que pasa amor, es que Cristina tiene mucho coraje.
Esposo de Vicky: ¡Si, justamente coraje! Después se terminará acostando con María Elena y lo glorificará como un nuevo estilo de vida alternativo y superador.
Cris: Ya lo hice.
Vicky: No, no me digas.
Cris: Bueno, Juan Antonio y María Elena me prepararon un cuarto oscura para que trabajase. Ellos me propusieron que siga con el tema de las fotos, y en realidad lo estoy haciendo bien. Aunque no lo crean, estoy teniendo más confianza y estábamos en el cuarto trabajando en unas fotografías cosa que no habría hecho si ella no me hubiera inspirado y ocurrió muy naturalmente nos besamos entre los tres.
Vicky: ¿No estabas nerviosa?
Cris: No, para nada, al contrario, fue muy suave y afectuoso.
Vicky: ¿Lo disfrutaste? ¿Fue una sola vez?
Cris: Si simplemente ocurrió.
Esposo de Vicky: Pero si lo disfrutaste: ¿Dirías que eres bisexual?
Cris: No veo el motivo de la etiqueta.El novio de Vicky trata de “interpretar” a Vicky, de igual manera que un publicista lo hace para vender algún producto. El problema es que al interpretar por una parte se ejerce una dosis de poder, por otra parte, enchufa una etiqueta (o representación) como dijimos al camino efectuado por el deseo. Montado al discurso hegemónico, el esposo etiqueta como quien etiqueta una lata de sopa Campbell (Warhol sigue enseñándonos con los íconos que supo concebir sobre las técnicas de producción y conservación, en este caso de alimentos). También se angustia tan solo pensando la diferencia, la diversidad y que el deseo es del orden del misterio: El sueño de la razón fabrica militares, además de banderas y cruces, aquí dejamos un breve relato de una mariposa que dejo llevarse por sus instintos y voló por encima de la esclavitud del control:
Sucede que a veces, los halcones revuelven tachos oxidados y lo renuevan con pintura de color bandera, los paseos de cruces desmienten la intemporalidad de los cementerios y los caballos que, luego de un trote corto, se desbocan al percibir el chispazo ardiente que producen sus sombrías espadas al atravesar, suavemente, el innombrable cielo de lo real. Ahí están, ellos son algunos de los íconos históricos de una de las tantas historias. A su vez, constituyen el rígido muro coordinado para que, con mayor probabilidad, se desenvuelvan la multiplicidad de raras orugas que habitan en su interior.
Ellas viven poco, pero no desalientan, ya que pueden legitimar su corta vida rápidamente para construir jardines en donde emerjan, nuevamente, seres que al divagar, a su vez, tengan la capacidad de ejercer una fuerza inspiradora.
Las orugas ansían querer, para seguir su aliento provocador y adquirir una forma impredecible. Ellas se auto esculpirán, la metamorfosis las ayuda, lo logran y producen en ellas una especie de bicho raro, quizás anormal, raro ¿no? Que luego, con su ociosidad pasarán de ser una entidad crisálida a una mariposa errante. Figura nómada: ¡si las hay! Quizás, ahora así, pueda problematizar aquella empresa que marcó la pasión por lo real, camino trazado, por un lado, por todas aquellas puntas de espadas que, además de escupir sangre al esqueleto humano, mensuraron el andar lento de su anterior existencia, como también, por otro lado, la cruces, ellas por mucho tiempo no hicieron otra cosa que indicarle el norte a donde, supuestamente, deberían haber dirigido sus fuerzas y, finalmente, poder esquivar, con éxito, el picotazo deseante del águila que no quiso más que taparla con banderas gastadas y transpiradas, para poder así, luego, enlazarla sofocándola con su retórica anacrónica.
A pesar de ello, la mariposa sabiendo lo de su innata ceguera, se dejará guiar por su aleteo característico y empleando el sentido del olfato vivirá, vivirá hasta sus últimos días. Ella sabe que no es más que una gota de aire, que oscila de un lado hacia otro, dejando pasar aquellas percepciones cegadoras de la virulenta carencia, buscando atajos, una vez más, trabajará sobre el muro pero construyendo surcos, escapes, para la víspera de un nuevo amanecer.Aquí, de manera similar al encantador Luis Alberto “flaco” spinetta, el mundo de Cristina no tiene ni cruces ni banderas, el territorio en el cual que se mueve: se nutre, se llena y ella a su vez se catapulta en y por la relación que componen los tres. “Entonces sos bisexual”, subraya con fibrón rojo, como quien corrige un parcial, estupefacto el esposo. Claro pensó, el decente muchacho norteamericano si no es blanco y tampoco negro no puede ser. De igual manera que el principio de tercero excluido: todo ente, aquello que es, tiene que ser necesariamente “P” o “no P”. Tiene que ser todo el tiempo mujer u hombre, no podría ser entonces una tercera posibilidad ya que para este principio está excluida. Quizás, en apariencias, Vicky y su marido “sabían lo que querían” mientras que la desvariada de Cristina, no. Aunque no sabían que el deseo al que adherían o aquel objeto de deseo que deseaban eran impuestos ya que el deseo es ciego, no tiene objeto. Así pues, el marido de Vicky trataba de dominar el vértigo de la situación, insiste, etiqueta y rotula, es decir, le pone nombre a la situación.
No obstante, Cristina logró escaparse de la molarización del deseo. Abrió, como quien rompe un caño ¡y deja que el agua se escape a chorros! Foucault recordó que quizás eso sea “indebido”, pero es una de las cosas más genuinas de los seres humanos ya que, Cristina, legitimó su innata rareza. Aun más, ¿porque no? Ejerció lo inédito. Por otro lado, Vicky le pregunta a Cristina si lo había disfrutado, ella tranquila le responde que si, que simplemente ocurrió, puramente liberó un deseo sin forma y sin función, eso es lo que cuesta entender: la antipragmaticidad, la no funcionalidad, eso que molesta y no encaja, aquello que por su rareza lo ilumina lo social y lo resignifica, lo codifica. Como la sexualidad, una codificación social del deseo, obliga al mismo a ser asexuado.
Beto


